Altas expectativas

Muy bajo impacto, Costo moderado, Evidencia muy escasa

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Altas expectativas

Las altas expectativas son lo que los niños y jóvenes esperan alcanzar para ellos mismos en el futuro. Para cumplir sus aspiraciones sobre carreras, universidades y estudios posteriores, los alumnos frecuentemente requieren de un buen desempeño académico. Por lo tanto, se cree que elevar las expectativas es una manera efectiva de motivar a los estudiantes a trabajar más para alcanzar los pasos necesarios para un éxito posterior.

Se han utilizado ciertas estrategias de intervención para elevar las expectativas en tres grandes áreas:

  1. Intervenciones enfocadas en padres y familias;
  2. Intervenciones enfocadas en la práctica de la enseñanza;
  3. Intervenciones fuera de la escuela o actividades extracurriculares, a veces involucrando a compañeros y tutores.

Los enfoques utilizados por estas intervenciones son diversos. Algunos apuntan a modificar las expectativas directamente al exponer a los niños a nuevas oportunidades, mientras que otros buscan mejorar las expectativas mediante el desarrollo del autoestima, la motivación o la autoeficacia. Para intervenciones que se centren en la autoeficacia y la motivación específicamente en contextos de aprendizaje, ver Metacognición y autoregulación.

¿Cuán efectiva es la intervención?

La relación entre las aspiraciones y el rendimiento es compleja, pero, en promedio, las intervenciones que apuntan a elevar las expectativas parecieran tener poco o nada de impacto positivo en el rendimiento escolar. Esto puede parecer contraintuitivo, sin embargo, parece haber tres explicaciones principales.

Primero, la evidencia sugiere que los jóvenes ya tienen altas expectativas, implicando que gran parte del bajo rendimiento es resultado no de las bajas expectativas en sí, sino de una brecha entre las expectativas existentes y el conocimiento, habilidades y características requeridas para lograrlas. Segundo, cuando los estudiantes efectivamente tienen aspiraciones más bajas, no es claro que cualquier intervención focalizada logre elevar sus expectativas de manera consistente. Tercero, cuando las expectativas parten bajas y son aumentadas exitosamente por medio de una intervención, no es claro que haya posteriormente una mejora en el aprendizaje. En consecuencia, puede ser mejor enfocarse directamente en el rendimiento. En programas que efectivamente mejoran el rendimiento, suele haber presencia de apoyo académico adicional.

Evidencia en América Latina:

La investigación académica en torno a las expectativas de los estudiantes en América Latina y el Caribe es escasa. Algunos estudios identifican como factores de orden familiar o socioeconómico están asociados con las aspiraciones futuras de los estudiantes. Un estudio realizado en Colombia encontró que las aspiraciones son un factor clave para querer avanzar hacia la educación superior o terciaria. Sin embargo, éstas no son el factor más importante, ya que el origen social y la calidad de la educación recibida son aspectos críticos para explicar el desarrollo de hábitos académicos y acciones que ayuden a lograr dichas expectativas y aspiraciones.

Otro estudio desarrollado en el contexto de una escuela pública en Chile investigó la relación entre el involucramiento de los padres, su nivel de expectativas y el desempeño académico en estudiantes de educación primaria. Usando una metodología mixta, el análisis mostró una relación positiva y significativa entre el logro académico y las características socioeconómicas, la involucración de los padres y su nivel de expectativas. Junto con lo anterior, este estudio destaca un rol dinámico que las barreras socioeconómicas juegan como mediadoras entre las aspiraciones y el involucramiento y participación de los padres en la educación de sus hijos.

Sin embargo, no se han encontrado estudios publicados en América Latina analizando específicamente intervenciones en las expectativas y aspiraciones diseñadas para mejorar el desempeño académico. Se requieren más estudios orientados a determinar el impacto de las aspiraciones sobre los resultados de aprendizaje.

¿Cuán segura es la evidencia?

Por lo general la evidencia basada en las aspiraciones es muy débil. Se requieren estudios más rigurosos, particularmente enfocados a nivel del alumno en vez de las intervenciones a nivel de las escuelas. No existen meta-análisis de intervenciones para aumentar las aspiraciones que reporten algún impacto en el rendimiento o en el aprendizaje. Hay dos revisiones sistemáticas relevantes. Dichas revisiones indican que la relación entre las aspiraciones y alcanzarlas es compleja y que la evidencia sobre una conexión causal clara entre el aprendizaje, el cambio de aspiraciones y las actitudes hacia la escuela es débil.

La falta de evidencia no significa que el impacto no se pueda lograr, pero las escuelas que estén considerando intervenciones en las expectativas no pueden asumir que el aumento de las aspiraciones va a necesaria o directamente generar mejoras de rendimiento.

¿Cuál es el costo?

Los costos varían ampliamente y es difícil estimarlos de forma precisa, pero, en general, son estimados como moderados. Programas extracurriculares después de clases, programas de involucramiento parental o programas de tutoría son algunas alternativas que han sido evaluadas.

¿Qué debería considerar?

Antes de implementar esta estrategia en su escuela o espacio educativo, considere lo siguiente:

  1. La relación entre expectativas y el rendimiento escolar no es directa. En general, las estrategias para aumentar las aspiraciones no se han traducido en un aumento del aprendizaje.

  2. La mayoría de los jóvenes tienen altas expectativas para sí mismos. Asegurar que los estudiantes tengan el conocimiento y las habilidades para progresar en pos de sus aspiraciones es posiblemente más efectivo que intervenir para cambiar las aspiraciones mismas.

  3. Las actitudes, creencias y comportamientos que rodean las expectativas en comunidades desfavorecidas son variadas, así que debieran evitarse las generalizaciones.

  4. Las estrategias efectivas casi siempre tienen un componente académico significativo, lo que sugiere que aumentar las expectativas de forma aislada no será efectivo.

  5. ¿Ha considerado cómo monitoreará el impacto en el logro de cualquier intervención o estrategia?

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(*)Síntesis elaborada por SUMMA a partir de la revisión sistemática de investigaciones académicas realizadas en la región.